
El crecimiento de las energías renovables está transformando la forma en la que se genera y gestiona la electricidad. La energía solar y la eólica tienen cada vez más presencia en los sistemas eléctricos, pero su desarrollo plantea también nuevos retos relacionados con cuándo se produce la energía y cuándo se necesita.
En este contexto, el almacenamiento energético está adquiriendo un papel cada vez más relevante.
Los sistemas de almacenamiento mediante baterías, conocidos como BESS —Battery Energy Storage Systems—, permiten almacenar electricidad para utilizarla posteriormente, aportando nuevas posibilidades a la gestión de los activos renovables y mayor flexibilidad al sistema eléctrico.
No se trata únicamente de incorporar baterías a una instalación.
La combinación entre generación renovable y almacenamiento está influyendo también en la manera en la que se plantean, diseñan y desarrollan nuevos proyectos energéticos.
Por este motivo, analizar las posibilidades del almacenamiento desde las primeras fases puede ayudar a desarrollar activos mejor preparados para responder a las necesidades de un mercado eléctrico en transformación.
¿Qué es un sistema BESS?
Un sistema BESS es una solución tecnológica que permite almacenar energía eléctrica mediante baterías para utilizarla en otro momento.
Su funcionamiento parte de un concepto sencillo: la electricidad puede almacenarse cuando está disponible y descargarse posteriormente cuando resulta necesario o conveniente hacerlo.
Esto introduce una variable especialmente importante en el sistema eléctrico: el tiempo.
Tradicionalmente, generación y consumo de electricidad deben mantenerse constantemente equilibrados. Sin embargo, las fuentes renovables variables, como la energía solar fotovoltaica o la eólica, producen electricidad en función de la disponibilidad del recurso.
La producción solar, por ejemplo, se concentra durante las horas de radiación, mientras que las necesidades de consumo no tienen por qué seguir exactamente ese mismo patrón.
Los sistemas BESS permiten introducir mayor flexibilidad entre ambos momentos.
La Comisión Europea considera precisamente el almacenamiento como una tecnología fundamental para aportar flexibilidad, estabilidad y fiabilidad al futuro sistema energético, además de favorecer la integración de una mayor cantidad de generación renovable.
¿Por qué el almacenamiento gana importancia junto a las renovables?
A medida que aumenta la participación de las energías renovables en el sistema eléctrico, también aumenta la necesidad de encontrar soluciones capaces de adaptarse a las variaciones entre generación y demanda.
El almacenamiento es una de ellas.
Gestionar mejor cuándo se utiliza la energía
Una de las principales funciones de una batería es poder desplazar el uso de la electricidad en el tiempo.
La energía puede almacenarse durante determinados periodos para ser utilizada posteriormente.
Esta capacidad amplía las posibilidades de gestión de un activo energético y permite que generación y entrega de electricidad no tengan que producirse necesariamente al mismo tiempo.
La Agencia Internacional de la Energía señala que las baterías están teniendo un papel creciente en el desplazamiento de energía entre diferentes momentos del día y en la integración de mayores cantidades de generación solar y eólica.
Aportar flexibilidad al sistema eléctrico
La flexibilidad es una de las palabras que más importancia está adquiriendo dentro de la transición energética.
Un sistema eléctrico flexible tiene mayor capacidad para responder a cambios en la generación y en la demanda.
Los sistemas BESS pueden reaccionar rápidamente ante esas variaciones y contribuir a diferentes funciones de apoyo y equilibrio del sistema eléctrico.
Por este motivo, la Agencia Internacional de la Energía identifica las baterías a gran escala como una de las herramientas más versátiles disponibles actualmente para proporcionar flexibilidad a corto plazo.
Facilitar la integración de energías renovables
Generar más electricidad renovable es solo una parte de la transformación del sistema energético.
También es necesario integrarla correctamente.
A medida que crece la generación procedente de fuentes variables, disponer de tecnologías capaces de almacenar y gestionar energía adquiere mayor importancia.
La Comisión Europea destaca precisamente que el almacenamiento puede facilitar una mayor penetración de las energías renovables al permitir conservar electricidad y utilizarla posteriormente cuando sea necesaria.
BESS y desarrollo de proyectos renovables
El crecimiento del almacenamiento no afecta únicamente a la operación futura de los activos.
También está cambiando la forma de abordar el desarrollo de proyectos renovables.
Cuando se estudia una nueva oportunidad, la posibilidad de incorporar almacenamiento puede influir en decisiones relacionadas con la conexión, el diseño, el dimensionamiento o el modelo de operación futura.
Por eso, el BESS no debería considerarse siempre como un elemento añadido al final del proyecto.
En determinados desarrollos, analizarlo desde las primeras fases permite estudiar el activo de una forma más completa.
El almacenamiento debe analizarse desde el inicio
Cada proyecto parte de unas condiciones diferentes.
- Emplazamiento.
- Tecnología.
- Acceso y conexión a red.
- Configuración del activo.
- Condiciones del mercado.
- Marco regulatorio.
Por tanto, incorporar almacenamiento requiere analizar cómo encaja dentro del conjunto del proyecto.
No existe una solución estándar aplicable a todos los activos renovables.
La capacidad, duración, configuración y función prevista del sistema BESS deben responder a las necesidades concretas del proyecto.
Este análisis temprano puede influir en decisiones fundamentales relacionadas con la estrategia de conexión, la ingeniería y la viabilidad a largo plazo.
Tartessos Power Development ya señala este enfoque en su análisis sobre flexibilidad: considerar el almacenamiento desde las primeras fases puede influir en decisiones críticas del desarrollo, como la estrategia de conexión, el dimensionamiento y la futura operación del activo.
Proyectos híbridos: generación y almacenamiento en un mismo desarrollo
Una de las posibilidades que está ganando protagonismo es el desarrollo de proyectos híbridos, en los que diferentes tecnologías trabajan de manera coordinada.
Un ejemplo es la combinación de una planta fotovoltaica con un sistema BESS.
La planta genera electricidad mediante energía solar mientras que el almacenamiento introduce una nueva capacidad para gestionar cuándo puede utilizarse parte de esa energía.
La importancia de estos proyectos no está únicamente en sumar dos tecnologías.
Está en estudiar cómo pueden funcionar conjuntamente.
La conexión a red adquiere una nueva dimensión
Uno de los elementos fundamentales en cualquier proyecto energético es su conexión al sistema eléctrico.
Cuando generación renovable y almacenamiento se estudian conjuntamente, también debe analizarse cómo interactúan ambos elementos con la infraestructura de conexión.
Este aspecto puede condicionar el diseño técnico y la estrategia global del proyecto.
Por eso, conexión, almacenamiento y generación no deberían plantearse como decisiones completamente independientes.
Forman parte de un mismo activo y deben analizarse de manera coordinada desde el desarrollo.
El diseño debe responder al objetivo del proyecto
No todos los BESS cumplen exactamente la misma función.
Un sistema puede plantearse para desplazar energía entre distintos periodos, apoyar la integración renovable o prestar determinados servicios al sistema, dependiendo del diseño, del mercado y del marco regulatorio aplicable.
Esto hace que la definición del objetivo sea fundamental antes de determinar cómo debe configurarse el almacenamiento.
El desarrollo necesita responder primero a una pregunta:
¿Qué queremos conseguir incorporando almacenamiento a este proyecto?
Solo a partir de esa respuesta tiene sentido definir la solución técnica.
El almacenamiento energético en Europa
La creciente importancia del BESS no es únicamente una tendencia tecnológica.
Está directamente relacionada con la evolución del sistema energético europeo.
Según la Comisión Europea, las necesidades de flexibilidad del sistema eléctrico aumentarán a medida que crezca el peso de las renovables. La institución señala que el almacenamiento será una de las tecnologías esenciales para responder a esta transformación.
El mercado ya refleja esta evolución.
La Comisión Europea indica que durante 2024 se incorporaron en Europa 4,9 GW de almacenamiento energético a gran escala, equivalentes a 12,1 GWh, y estima que el desarrollo del almacenamiento continuará creciendo durante los próximos años.
A escala mundial, el despliegue también continúa acelerándose. La Agencia Internacional de la Energía señala que en 2025 se instalaron 108 GW de nueva capacidad de almacenamiento mediante baterías, un 40 % más que el año anterior.
Estos datos muestran que el almacenamiento está pasando progresivamente de ser una tecnología complementaria a convertirse en una pieza cada vez más habitual dentro de la planificación energética.
El BESS también abre nuevas oportunidades de desarrollo
La evolución del almacenamiento está generando oportunidades tanto en proyectos híbridos como en instalaciones independientes.
Los denominados stand-alone BESS son proyectos de almacenamiento que no necesariamente están asociados a una instalación renovable concreta.
Su desarrollo responde a una lógica diferente a la de una planta de generación, pero comparte muchas de las necesidades habituales de cualquier infraestructura energética: emplazamiento, conexión, permisos, ingeniería y análisis de viabilidad.
Esto amplía el campo de actuación para desarrolladores e inversores.
El almacenamiento puede formar parte de una planta renovable o constituir un activo energético por sí mismo.
Tartessos Power Development y el desarrollo de proyectos con almacenamiento
En Tartessos Power Development trabajamos en el desarrollo de activos renovables desde sus primeras fases, analizando las características técnicas, administrativas y de mercado que pueden determinar su evolución.
Dentro de este enfoque, el almacenamiento forma ya parte de algunos de nuestros desarrollos.
Un ejemplo es nuestro proyecto NEAMT PV en Rumanía, donde Tartessos Power Development ha asegurado un punto de conexión para una planta fotovoltaica de 49,7 MWac combinada con un sistema BESS de 193 MWh.
El proyecto dispone además de una configuración en la que la subestación se ubicará en la misma parcela que la planta fotovoltaica y el sistema de almacenamiento.
Esta combinación permite abordar conjuntamente generación, almacenamiento y conexión dentro del desarrollo del activo.
Además, Tartessos ha comunicado también avances en un proyecto BESS independiente en Rumanía, reflejando cómo el almacenamiento está entrando progresivamente dentro de nuevas oportunidades de desarrollo energético.
Desarrollar almacenamiento no consiste solo en instalar baterías
Cuando hablamos de BESS, es fácil centrar la conversación únicamente en la tecnología.
- Pero detrás de un proyecto de almacenamiento existe un proceso de desarrollo.
- Hay que identificar oportunidades.
- Analizar el emplazamiento.
- Estudiar el acceso y conexión.
- Definir la configuración.
- Desarrollar la ingeniería.
- Gestionar permisos.
- Evaluar su encaje dentro del mercado.
- Y coordinar todas estas decisiones dentro de una estrategia común.
Por tanto, el valor del almacenamiento no depende solamente de disponer de una determinada tecnología de baterías.
Depende también de cómo se integra esa tecnología dentro de un proyecto energético viable.
El futuro renovable será también más flexible
La transición energética no consiste únicamente en aumentar la capacidad renovable instalada.
También implica desarrollar un sistema eléctrico capaz de gestionar esa generación de una forma cada vez más eficiente, flexible y adaptable.
En ese proceso, el almacenamiento energético está llamado a desempeñar un papel relevante.
Los sistemas BESS aportan nuevas posibilidades para gestionar la electricidad, facilitar la integración de generación renovable y responder a las necesidades de un sistema eléctrico en evolución.
Para los desarrolladores, esto significa también una nueva forma de plantear los proyectos.
Ya no basta con preguntarse cuánto puede generar un activo.
Cada vez resulta más importante analizar cómo, cuándo y de qué manera esa energía puede integrarse en el sistema.
En Tartessos Power Development entendemos el almacenamiento como parte de esta evolución.
Porque el futuro de las energías renovables no dependerá únicamente de generar más energía limpia.
Dependerá también de nuestra capacidad para gestionarla mejor.

