
El desarrollo de las energías renovables en Alemania no depende únicamente de la construcción de nuevas plantas solares o parques eólicos. A medida que aumenta la generación procedente de fuentes variables, también crece la necesidad de gestionar mejor cuándo se produce la electricidad y en qué momento se incorpora al sistema.
En este contexto, los sistemas de almacenamiento energético en baterías, conocidos como BESS, están adquiriendo un papel cada vez más importante.
Las siglas BESS proceden del término inglés Battery Energy Storage System, que puede traducirse como sistema de almacenamiento de energía en baterías. Su función principal consiste en almacenar electricidad para utilizarla posteriormente, cuando el sistema, la red o el mercado la necesitan.
No se trata simplemente de instalar una batería junto a una planta fotovoltaica. Un sistema BESS integra distintos elementos técnicos, como módulos de baterías, sistemas de conversión de energía, herramientas de gestión, equipos de climatización, protecciones y soluciones de control.
Gracias a esta combinación, el almacenamiento puede ayudar a gestionar la variabilidad de las energías renovables, aportar flexibilidad al sistema eléctrico y aprovechar mejor la energía producida.
Esta necesidad resulta especialmente relevante en Alemania, donde la potencia renovable continúa creciendo. Según los datos preliminares de la Agencia Federal de Redes alemana, la capacidad renovable instalada alcanzó cerca de 210 GW al finalizar 2025. La energía solar representaba 117 GW de ese total, después de incorporar 16,4 GW adicionales durante ese mismo año.
El crecimiento de la generación solar plantea nuevas oportunidades, pero también obliga a desarrollar proyectos que tengan en cuenta la red eléctrica, los momentos de producción, la demanda y las posibilidades de almacenamiento desde las primeras fases.
En Tartessos Power Development trabajamos en el desarrollo de proyectos renovables en Alemania incorporando una visión técnica que no se limita a la generación. El almacenamiento energético forma parte de la planificación de determinados proyectos, con el objetivo de diseñar instalaciones más flexibles y adaptadas a las necesidades presentes y futuras del sistema eléctrico.
¿Qué es un sistema de almacenamiento energético BESS?
Un sistema BESS es una instalación diseñada para recibir electricidad, almacenarla en baterías y liberarla posteriormente.
La energía puede proceder de una planta fotovoltaica, de un parque eólico o directamente de la red eléctrica. El sistema se carga cuando existe energía disponible y se descarga cuando esa electricidad puede resultar necesaria o más útil.
Iberdrola explica que los sistemas BESS pueden almacenar electricidad durante periodos de baja demanda o cuando existe un exceso de producción y liberarla cuando aumenta el consumo o se produce una interrupción en el suministro.
Esta capacidad convierte al almacenamiento en una herramienta de gestión energética.
Una planta fotovoltaica produce electricidad cuando existe suficiente radiación solar. Sin embargo, el consumo eléctrico no tiene por qué coincidir exactamente con esas horas de producción. Puede haber momentos en los que la planta genere una cantidad elevada de energía, pero la demanda sea reducida.
En otros momentos ocurre lo contrario: el consumo aumenta, pero la producción fotovoltaica disminuye o se detiene completamente.
Un sistema BESS permite reducir parcialmente esa diferencia temporal. Parte de la electricidad disponible puede almacenarse y utilizarse después, dentro de los límites técnicos y operativos establecidos para cada instalación.
BESS no significa únicamente batería
Cuando se habla de almacenamiento energético, es frecuente imaginar una batería de gran tamaño. Sin embargo, un BESS es un sistema más complejo.
Las baterías constituyen el elemento en el que se almacena físicamente la energía, pero necesitan otros equipos para funcionar correctamente.
El sistema debe gestionar la carga y la descarga, convertir la electricidad, controlar la temperatura, supervisar el estado de cada componente y comunicarse con la planta renovable o con la red.
Por este motivo, el desarrollo de un proyecto BESS requiere una planificación integral. No basta con calcular cuánta energía puede almacenarse. También deben analizarse aspectos como la potencia, la duración de descarga, la conexión eléctrica, la seguridad, la ubicación, el comportamiento operativo y la integración con el resto del proyecto.
¿Cómo funciona un sistema BESS?
El funcionamiento general puede explicarse mediante tres fases: recepción de la electricidad, almacenamiento y descarga.
Durante la fase de carga, el sistema recibe electricidad procedente de una instalación renovable o de la red. Esa energía se convierte y se almacena en las baterías.
Posteriormente, el sistema de gestión determina cuándo y cómo debe producirse la descarga de acuerdo con la estrategia operativa del proyecto.
Finalmente, la electricidad almacenada vuelve a convertirse para poder ser utilizada por la instalación, entregada a un consumidor o inyectada en la red.
Aunque el concepto parece sencillo, cada una de estas fases necesita equipos capaces de actuar de manera coordinada.
Carga de las baterías
Cuando la planta fotovoltaica está produciendo electricidad, la energía puede dirigirse hacia la red, hacia un consumidor o hacia el sistema de almacenamiento.
La distribución dependerá del diseño de la instalación, de las condiciones de conexión, de la demanda y de la estrategia definida para el proyecto.
El BESS recibe electricidad en corriente alterna o continua, dependiendo de su configuración. Los equipos de conversión adaptan esa energía para que pueda almacenarse en las baterías.
Durante la carga, el sistema controla aspectos como el nivel de energía almacenada, la temperatura y el estado de los módulos.
Almacenamiento de la energía
La electricidad recibida se transforma en energía química dentro de las celdas de las baterías.
El sistema puede conservarla hasta que se establezca el momento de la descarga. Sin embargo, la batería no suele utilizar permanentemente el cien por cien de su capacidad.
Mantener determinados márgenes de carga y descarga puede ayudar a proteger los equipos y a gestionar su vida útil. Estos límites dependen de la tecnología utilizada, de las recomendaciones del fabricante y de la estrategia de operación.
Descarga y entrega de electricidad
Cuando se necesita recuperar la energía, el sistema realiza el proceso inverso.
La energía almacenada se convierte de nuevo en electricidad y se entrega al punto definido en el diseño del proyecto.
La descarga puede utilizarse para responder a un aumento de la demanda, gestionar la producción renovable, prestar determinados servicios al sistema o aplicar una estrategia comercial.
El sistema de gestión debe decidir la potencia de descarga, su duración y el nivel de energía que debe permanecer disponible.
¿Cuáles son los principales componentes de un BESS?
El diseño concreto puede variar dependiendo del tamaño, la tecnología y el uso previsto. No obstante, existen varios componentes esenciales que están presentes en la mayoría de los sistemas.
Iberdrola identifica entre los elementos principales las baterías, el sistema de gestión de la batería, el sistema de conversión de energía y el sistema de gestión energética.
Módulos y celdas de batería
Las celdas son las unidades básicas en las que se almacena la energía. Estas celdas se agrupan para formar módulos y los módulos se organizan en estructuras o contenedores.
Existen diferentes tecnologías de baterías. Una de las más utilizadas en sistemas BESS es la de ion de litio, debido a características como su densidad energética y su capacidad para realizar ciclos de carga y descarga.
También existen otras alternativas, como las baterías de flujo, que presentan características diferentes y pueden resultar adecuadas para determinados usos.
La selección de la tecnología debe tener en cuenta la capacidad necesaria, la potencia, la duración prevista de la descarga, el número de ciclos, la ubicación y las condiciones de funcionamiento.
Sistema de gestión de la batería
El sistema de gestión de la batería se conoce habitualmente como BMS, por las siglas de Battery Management System.
Su función consiste en supervisar las baterías y controlar su funcionamiento.
El BMS puede analizar el estado de carga, la temperatura, la tensión y otros parámetros relevantes. También ayuda a proteger el sistema frente a condiciones que puedan afectar a su seguridad o rendimiento.
No todas las celdas se comportan exactamente de la misma forma. Por ello, este sistema también puede contribuir a mantener un funcionamiento equilibrado entre los distintos módulos.
Sistema de conversión de energía
El sistema de conversión de energía, conocido como PCS, adapta la electricidad para que pueda pasar de la red o la planta renovable a las baterías y viceversa.
Las baterías almacenan energía en corriente continua, mientras que la red eléctrica funciona normalmente con corriente alterna.
El PCS realiza la conversión entre ambos tipos de corriente. También controla la potencia con la que se carga o se descarga el sistema.
Este componente resulta fundamental para integrar el almacenamiento con la instalación eléctrica y garantizar que la energía pueda circular en ambas direcciones de manera controlada.
Sistema de gestión energética
El sistema de gestión energética o EMS actúa como el nivel superior de control.
Su función es coordinar la operación del BESS y determinar cómo debe actuar en cada momento. Para ello, puede utilizar información procedente de la planta renovable, la red, el mercado eléctrico, la previsión meteorológica o el estado de las baterías.
El EMS establece cuándo debe cargarse el sistema, cuándo debe descargarse y qué potencia debe emplearse.
Una estrategia adecuada de gestión puede ayudar a aprovechar las posibilidades técnicas del almacenamiento, pero debe diseñarse de acuerdo con los objetivos reales del proyecto.
Climatización y control de temperatura
Las baterías deben trabajar dentro de unos rangos de temperatura determinados.
Un exceso de calor o unas condiciones térmicas inadecuadas pueden afectar a su rendimiento, su degradación y su seguridad.
Por este motivo, los contenedores suelen incorporar sistemas de ventilación, refrigeración o climatización. Iberdrola señala que estos equipos permiten mantener las baterías a una temperatura óptima, evitar sobrecalentamientos y favorecer su vida útil.
El diseño térmico debe adaptarse al emplazamiento y a las condiciones climáticas previstas.
Sistemas de protección y seguridad
Un proyecto BESS también necesita protecciones eléctricas, sensores, sistemas de detección y medidas de actuación ante posibles incidencias.
La seguridad debe analizarse desde las primeras fases del desarrollo. Esto incluye la distribución de los equipos, las distancias, los accesos, la ventilación, las protecciones contra incendios y los procedimientos de emergencia.
Además, el diseño debe cumplir la normativa aplicable y las condiciones exigidas por las administraciones, operadores de red y demás organismos implicados.
¿Por qué el almacenamiento es importante para las energías renovables?
La generación solar y eólica depende de recursos naturales que no están disponibles de forma constante.
Una planta fotovoltaica produce durante las horas de luz y su generación cambia según la radiación, la nubosidad, la estación del año y otras condiciones.
La energía eólica también presenta variaciones relacionadas con la velocidad y la disponibilidad del viento.
Esta variabilidad no significa que las energías renovables sean poco fiables. Significa que el sistema eléctrico necesita herramientas para gestionar una producción que cambia con el tiempo.
Los BESS permiten almacenar parte de la energía cuando la producción es elevada y recuperarla posteriormente. De este modo, pueden contribuir a integrar una mayor cantidad de generación renovable y aportar flexibilidad a la red.
Mejor aprovechamiento de la energía generada
Cuando una planta produce más electricidad de la que puede utilizarse o evacuarse en un momento determinado, existe el riesgo de que parte de esa generación no se aproveche.
La incorporación de baterías puede permitir almacenar una parte de ese excedente, siempre que exista capacidad disponible y la configuración técnica lo permita.
Posteriormente, la energía puede liberarse cuando cambian las condiciones de producción, demanda o mercado.
Esto no significa que el almacenamiento elimine automáticamente todas las limitaciones. La capacidad de una batería es finita y cada proyecto debe dimensionarse según su finalidad.
Mayor flexibilidad operativa
Una instalación que combina generación y almacenamiento dispone de más posibilidades de operación que una planta que únicamente produce electricidad.
El BESS puede modificar su carga o descarga dentro de sus límites técnicos. Esta capacidad permite adaptar parcialmente el comportamiento del proyecto a las necesidades del sistema.
La flexibilidad puede utilizarse para desplazar energía entre distintos momentos, responder a variaciones de la red o desarrollar otras estrategias operativas.
Apoyo a la estabilidad del sistema eléctrico
La red debe mantener un equilibrio constante entre la electricidad generada y la consumida.
Cuando existen diferencias, los operadores necesitan mecanismos que ayuden a recuperar ese equilibrio.
Los sistemas BESS pueden responder con rapidez a determinadas señales y modificar su potencia de carga o descarga. Esta característica les permite participar en servicios relacionados con la flexibilidad y la estabilidad del sistema, siempre que el proyecto cumpla las condiciones técnicas y regulatorias necesarias.
Gestión de la demanda
El almacenamiento también puede utilizarse para reducir la dependencia de la red durante determinados periodos de consumo elevado.
Una empresa o instalación puede cargar las baterías en unas horas y utilizar la electricidad almacenada en otras.
La viabilidad de esta estrategia dependerá del perfil de consumo, los costes energéticos, las pérdidas del sistema y el modelo económico del proyecto.
El crecimiento de los sistemas BESS en Alemania
Alemania está experimentando un crecimiento importante tanto de la generación renovable como del interés por las instalaciones de almacenamiento.
La Agencia Federal de Redes publicó en noviembre de 2025 sus primeros datos sobre solicitudes de conexión de sistemas de baterías de media tensión y niveles superiores.
Durante 2024, los operadores de red recibieron 9.710 solicitudes de conexión para instalaciones de almacenamiento, sin incluir los sistemas domésticos. Las solicitudes representaban alrededor de 400 GW de potencia planificada y 661 GWh de capacidad de almacenamiento.
Estas cifras no significan que todos esos proyectos vayan a construirse. La propia Agencia Federal de Redes advierte que una aprobación de conexión vincula al operador de red, pero no obliga al promotor a ejecutar la instalación.
No obstante, los datos muestran la intensidad del interés por el almacenamiento energético en el mercado alemán.
En el momento de la publicación, Alemania contaba con 921 instalaciones operativas conectadas en media tensión o niveles superiores, con aproximadamente 2,3 GW de potencia y 3,2 GWh de capacidad. Durante 2024 también se aprobaron unas 3.800 solicitudes, correspondientes a ese año y a ejercicios anteriores, que sumaban alrededor de 25 GW de potencia.
El crecimiento fotovoltaico aumenta la necesidad de flexibilidad
La capacidad solar alemana alcanzó 117 GW al terminar 2025. El objetivo de expansión comunicado por la Agencia Federal de Redes para 2030 es de 215 GW, lo que requeriría incorporar una media anual de 19,6 GW durante los próximos años.
Cuanta más generación variable se incorpora, mayor importancia adquieren la planificación de la red, la gestión de la demanda y las soluciones de flexibilidad.
El almacenamiento no es la única herramienta disponible. También intervienen las redes eléctricas, las interconexiones, la gestión del consumo y otras tecnologías.
Sin embargo, los sistemas BESS presentan una ventaja importante: pueden responder rápidamente y adaptarse a diferentes escalas y modelos de proyecto.
Proyectos híbridos y sistemas independientes
Los BESS pueden desarrollarse asociados a una instalación de generación renovable o como proyectos independientes.
En una configuración híbrida, la batería se integra con una planta solar o eólica. Ambos sistemas pueden compartir parte de la infraestructura, aunque el diseño depende de las condiciones de conexión y del modelo técnico.
Un BESS independiente, también conocido como stand-alone, se conecta directamente a la red sin estar necesariamente asociado a una única planta de generación.
Cada configuración responde a objetivos diferentes. Por ello, la elección debe realizarse durante las primeras fases del desarrollo y no considerarse únicamente como una incorporación posterior.
¿Qué debe analizarse al desarrollar un proyecto BESS?
Un proyecto de almacenamiento comienza mucho antes de la instalación de las baterías.
La viabilidad depende de la ubicación, el punto de conexión, la regulación, el diseño técnico, la estrategia de operación y el modelo económico.
Estos elementos están relacionados entre sí. Una decisión tomada en una fase inicial puede afectar al diseño, los permisos, la construcción y la futura operación.
Emplazamiento y disponibilidad de terreno
La ubicación debe disponer del espacio necesario para instalar los contenedores, transformadores, sistemas de conversión y demás equipos.
También deben estudiarse los accesos para la construcción y el mantenimiento, las distancias de seguridad y las características del terreno.
Un preestudio adecuado permite detectar restricciones urbanísticas, ambientales, topográficas o geotécnicas antes de avanzar con el proyecto.
Tartessos Power Development incorpora este análisis dentro de sus servicios de identificación y estudio de emplazamientos, junto con la evaluación de las posibilidades de acceso a la red.
Acceso y conexión a la red eléctrica
La conexión es uno de los aspectos más importantes.
El proyecto necesita conocer en qué punto puede conectarse, qué potencia puede utilizar, qué infraestructuras debe construir y qué requisitos técnicos debe cumplir.
En Alemania existe una elevada demanda de capacidad para nuevos proyectos de almacenamiento. Por ello, las posibilidades reales de conexión pueden condicionar tanto la ubicación como la potencia y el calendario del desarrollo.
No basta con disponer de terreno. El proyecto debe ser compatible con la capacidad de la red y con las condiciones establecidas por el operador correspondiente.
Definición de potencia y capacidad
La potencia y la capacidad son conceptos diferentes.
La potencia, expresada normalmente en megavatios, indica la velocidad con la que el BESS puede cargar o entregar electricidad.
La capacidad, expresada en megavatios hora, señala la cantidad total de energía que puede almacenar.
Un sistema de 20 MW y 40 MWh podría, de forma simplificada, entregar su potencia máxima durante unas dos horas. Sin embargo, la operación real debe considerar pérdidas, límites de descarga y otros factores técnicos.
El dimensionamiento debe responder al uso previsto. Un sistema pensado para actuar durante periodos cortos puede necesitar una configuración diferente a otro diseñado para desplazar energía durante varias horas.
Estrategia de funcionamiento
Antes de seleccionar los equipos, debe definirse para qué se utilizará el almacenamiento.
Algunos proyectos buscan integrar mejor la producción fotovoltaica. Otros se orientan hacia servicios de flexibilidad, gestión comercial o apoyo a determinados consumos.
La estrategia afecta al número de ciclos, a la duración de la descarga y al ritmo de degradación de las baterías.
Un BESS dimensionado sin una finalidad clara puede no responder correctamente a las necesidades del proyecto.
Seguridad y cumplimiento normativo
El almacenamiento incorpora equipos eléctricos y sustancias que necesitan medidas específicas de protección.
El proyecto debe analizar los riesgos, los sistemas de detección, la extinción, el control térmico y la actuación ante emergencias.
También debe coordinar los permisos y licencias necesarios con los distintos organismos y expertos.
Tartessos Power Development ofrece un servicio integral durante la fase de permisos, desde las solicitudes de acceso y conexión hasta las autorizaciones necesarias para la puesta en marcha.
Ingeniería y selección de equipos
La ingeniería debe integrar todos los componentes dentro de una solución coherente.
Es necesario definir la disposición física, la arquitectura eléctrica, las protecciones, las comunicaciones y la conexión con la red o con la instalación renovable.
Tartessos Power Development participa desde el inicio en la valoración del potencial y la viabilidad de los proyectos. Sus servicios incluyen estudios de viabilidad, análisis de capacidad en líneas y subestaciones, diseño conceptual, ingeniería básica e ingeniería de detalle.
Tartessos Power Development y el almacenamiento energético en Alemania
Tartessos Power Development desarrolla su actividad desde las primeras fases de un proyecto renovable hasta su maduración técnica.
El trabajo incluye la identificación de emplazamientos, el análisis de acceso a red, la gestión de permisos, la planificación, la ingeniería y la supervisión de la construcción.
En Alemania, la compañía está avanzando en proyectos que combinan generación fotovoltaica y almacenamiento en baterías.
Un ejemplo es el proyecto Durmersheim, planteado como una instalación de 37,5 MW de energía fotovoltaica y almacenamiento. En junio de 2026, Tartessos Power Development comunicó que el proyecto había asegurado su punto de conexión a red, un hito que permite continuar con sus siguientes fases de desarrollo.
La incorporación del almacenamiento desde la planificación permite estudiar el proyecto como un conjunto y no como dos instalaciones independientes.
De la generación renovable a la gestión de la energía
Durante años, buena parte del desarrollo renovable se ha concentrado en aumentar la capacidad de generación.
Ese objetivo continúa siendo esencial, pero el sector está avanzando hacia una visión más amplia.
Ya no se trata únicamente de producir electricidad de origen renovable. También es necesario analizar cómo se integra en la red, cómo se adapta a la demanda y qué herramientas pueden aportar flexibilidad.
Los sistemas BESS forman parte de esta evolución.
La batería no reemplaza a la planta fotovoltaica. La complementa al permitir gestionar una parte de la energía en el tiempo.
Proyectos adaptados a las necesidades del sistema
Cada mercado presenta unas condiciones técnicas y regulatorias diferentes.
Alemania cuenta con una elevada capacidad renovable, una red extensa y un mercado competitivo. El desarrollo de nuevos proyectos necesita tener en cuenta estos factores desde la fase inicial.
Por ello, la planificación debe analizar conjuntamente la generación, el almacenamiento, la conexión y el modelo de funcionamiento.
Un proyecto técnicamente sólido no es únicamente el que dispone de buenos equipos. También es el que cuenta con un emplazamiento adecuado, una estrategia clara, permisos viables y una conexión compatible con las necesidades de la red.
El futuro de los proyectos renovables pasa por la flexibilidad
La transición energética necesita más capacidad renovable, pero también necesita herramientas capaces de gestionar esa energía.
Los sistemas BESS permiten almacenar electricidad y utilizarla posteriormente. Esta función ayuda a reducir la distancia temporal entre los momentos de generación y consumo.
Además, el almacenamiento puede aportar rapidez de respuesta, flexibilidad operativa y nuevas posibilidades para integrar plantas solares y eólicas.
Su desarrollo en Alemania está creciendo junto con la expansión de las energías renovables. Las solicitudes de conexión registradas por la Agencia Federal de Redes muestran un mercado con numerosos proyectos en planificación, aunque no todos lleguen necesariamente a ejecutarse.
El verdadero valor de un BESS depende de cómo se diseña, se integra y se opera.
No existe una configuración válida para todos los proyectos. La potencia, la capacidad, la tecnología y la estrategia deben adaptarse al emplazamiento, a la red y a los objetivos de la instalación.
En Tartessos Power Development trabajamos en el desarrollo de proyectos renovables en Alemania incorporando el almacenamiento energético como parte de la planificación técnica cuando las características del proyecto lo requieren.
Nuestro objetivo es avanzar hacia instalaciones renovables sólidas, viables y preparadas para responder a un sistema eléctrico que necesita cada vez más flexibilidad.
El futuro de las energías renovables no pasa únicamente por generar más electricidad limpia. También pasa por gestionarla mejor.
Tartessos Power Development
Desarrollo, ingeniería y planificación de proyectos renovables en mercados europeos.

